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E-commerce: las claves de un sector en alza

24 Ene 2018

Internet ha transformado muchos aspectos de nuestra vida, pero si hay un sector en el que su influencia es especialmente palpable, ese es el comercio. Esta actividad ha sido durante siglos el eje central de las civilizaciones, variando notablemente en función de los avances tecnológicos de cada época. Y, en este sentido, el desarrollo de la Red ha constituido un ecosistema digital donde tienen lugar los intercambios de bienes y servicios, donde las barreras se difuminan y donde los consumidores adquieren especial protagonismo: el e-commerce.

Las relaciones comerciales han cambiado hasta el punto de que la Red se convierte no solo en el canal de compra y de venta, sino también en un espacio de comunicación, marketing y atención al cliente. A todo esto hay que sumar, por supuesto, el desarrollo de los dispositivos móviles, que se han posicionado como herramientas o vías de compra para el consumidor actual.

Pero, ¿cuál es el estado actual del comercio electrónico en España y cómo ha evolucionado con el paso de los años? ¿Qué tipos de e-commerce hay y qué diferencias existen entre ellos? Y, sobre todo, ¿cómo se plantea el futuro de este nuevo modelo de negocio?

EL E-COMMERCE EN ESPAÑA

A la hora de tomar decisiones estratégicas, es esencial conocer el estatus actual de un sector cambiante como el e-commerce. Y lo cierto es que la investigación confirma que países como España se han adaptado muy bien a esta nueva forma de entender el comercio.

Según el Estudio Anual de E-commerce de 2017 de IAB Spain7 de cada 10 internautas españoles compran online. Esto se traduce en 16,4 millones de españoles de entre 16 y 60 años que apuestan por el e-commerce para realizar sus compras.

Esto demuestra que el comportamiento de compra en España sí está cambiando gracias a Internet, influyendo también en la inversión destinada a las compras online. Y es que según el estudio, el gasto medio por compra es de 80 euros, lo que supone un incremento del 7% respecto a 2016.

Tampoco hay que obviar la importancia del soporte, es decir, los dispositivos a través de los cuáles se efectúan las compras. Aunque el ordenador sigue siendo el líder, el smartphone cada vez está más consolidado, posicionándose como la herramienta elegida por 4 de cada 10 compradores.

Definitivamente, se podría afirmar que el sector e-commerce goza de buena salud en España. Y ya no es solo que los españoles confíen cada vez más en Internet para realizar sus compras, sino que también son conocedores y partícipes de nuevas tendencias como la economía colaborativa.

¿QUÉ TIPOS DE E-COMMERCE HAY?

Como es de esperar, el sector del comercio electrónico es heterogéneo, existiendo distintos tipos de e-commerce en función de las características de compradores y vendedores. Estos son los más destacados:

B2B
Las tiendas online de tipo B2B se conocen como business to business y sus transacciones comerciales se producen entre dos empresas. Por tanto, en este tipo de e-commerce no intervienen particulares, sino únicamente empresas.

B2C
Los e-commerce incluidos en la tipología business to consumer se caracterizan porque sus compras y ventas se producen entre una empresa y un consumidor. Es la relación comercial más clásica y se produce en empresas cuyos clientes finales son personas individuales.

C2C
Por último, un tipo de e-commerce que está cobrando mucha fuerza es el C2C o Consumer to consumer. En este caso, la transacción comercial se produce entre dos consumidores, sin intervención de ningún tipo de empresas.

Aunque estos tres tipos de e-commerce son los más frecuentes, no son los únicos. También han surgido otras clases como los B2E (la transacción tiene lugar entre una empresa y un empleado) y los G2C (en los que se producen transacciones económicas entre un gobierno y los ciudadanos, como es el caso de las plataformas para pagar impuestos y gestionar trámites burocráticos).

EL RETO DE VENDER EN EL ECOSISTEMA DIGITAL

Aunque los datos dejan entrever que el e-commerce goza de buena salud en España, es cierto que se trata de un sector que requiere atención e innovación continua, sobre todo teniendo en cuenta que el entorno en el que opera es el digital.

Para construir un negocio rentable y escalable, la transformación digital debe hacerse notar en todos los eslabones de la cadena de valor, desde la parte operativa y de logística hasta las fases de marketing y atención al cliente. La ayuda de empresas especializadas puede ser clave para tomar decisiones vitales como qué plataforma digital elegir para abrir el e-commerce, cómo ajustarse a la legalidad y respetar la protección de datos en Internet y por qué herramientas online apostar para atraer nuevos leads y fidelizar a los clientes ya existentes.

E-COMMERCE: ¿UN FUTURO PROMETEDOR?

Poco a poco, la compra online se ha colocado entre los hábitos de consumo de los españoles. No obstante, las novedades tecnológicas constantes hacen del e-commerce un sector dinámico en el que consumidores y empresas van adaptándose a las tendencias. ¿Qué nos espera en los próximos meses?

Aunque es complicado dilucidar hacia dónde se dirige el e-commerce, lo que sí se está viendo es que los clientes están ganando cada vez más protagonismo. La alta competencia existente hace que las empresas tengan que dedicar aún más esfuerzo e innovación no solo en vender sus productos, sino en conquistar al consumidor, apostando por una comunicación más directa y basada en la personalización.

Además, también están ganando terreno dispositivos como la tablet y, sobre todo, el smartphone, lo que demuestra que el comportamiento de compra de los consumidores se basa cada vez más en la multiplataforma.

Habrá que esperar para ver cómo evolucionan los perfiles de compradores y sus hábitos de consumo. Y, sobre todo, para ver si las empresas logran adaptarse a este nuevo ecosistema marcado profundamente por la transformación digital.

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