España avanza hacia un modelo de crecimiento digital sostenido, apoyado en una regulación clara, políticas activas de inversión pública y un impulso decidido a la innovación responsable.
Nos encontramos en un momento clave para el porvenir tecnológico de Europa. Mientras que otras regiones apuestan por el libre desarrollo y la desregulación para fomentar la innovación, Europa ha elegido un camino diferente, un enfoque basado en la regulación, la ética y el equilibrio entre el progreso y el bienestar.
España avanza hacia un modelo de crecimiento digital sostenido, apoyado en una regulación clara, políticas activas de inversión pública y un impulso decidido a la innovación responsable. Con un crecimiento del PIB previsto del 2,6 % en 2025 y un mercado de inteligencia artificial valorado en casi 3.000 millones de dólares, el país se encuentra en plena expansión digital, con aplicaciones cada vez más transversales y una clara orientación hacia sectores estratégicos como la administración pública, la industria, la salud o la educación.
Esta apuesta por una tecnología con propósito, donde la inteligencia artificial, los datos y la automatización se aplican con sentido común, define a la perfección el marco en el que operan compañías como VASS. Y no es casualidad que esta visión esté en el centro de los grandes foros tecnológicos, precisamente, este será uno de los ejes de debate en el 39º Encuentro de la Economía Digital y las Telecomunicaciones de AMETIC, que se celebrará en Santander bajo el lema “Digitalización, Competitividad e Impacto Social. La gran ecuación”.
En este contexto, José Pérez Melber, CEO de VASS, participará en la mesa redonda “IA con propósito: rentabilidad, competitividad y bienestar social”, junto a representantes de Microsoft, Neoris y la Secretaría de Estado de Digitalización e IA. Este espacio será una oportunidad para reflexionar, desde diferentes perspectivas, sobre cómo aplicar la inteligencia artificial de forma efectiva, equilibrando innovación, negocio e impacto social.
Una reflexión muy necesaria, sobre todo, ante el innegable cambio de paradigma tecnológico en el que la sociedad se halla inmersa. Con la presión creciente por adoptar tecnologías emergentes, muchas organizaciones se enfrentan al reto de distinguir entre lo que realmente genera valor y lo que solo añade complejidad.
Sin embargo, no se trata únicamente de adoptar tecnología, sino de hacerlo con foco y sentido estratégico. La clave está en aplicar soluciones que respondan a retos reales del negocio, generen valor desde el inicio y puedan escalar de forma eficiente. Ese es el enfoque que define a VASS: inteligencia artificial aplicada con sentido común, pensada para mejorar procesos, optimizar recursos y lograr resultados medibles. Más allá de la novedad tecnológica, lo que marca la diferencia es la capacidad de generar impacto concreto, adaptado al contexto de cada organización.
Como ejemplo de ello, VASS ha ayudado a crear un banco 100% digital en menos de 6 meses, con IA aplicada a procesos de on boarding, scoring y automatización. También se han implementado soluciones de detección de fraude en tiempo real, lo que ha supuesto una reducción de pérdidas del 40% en entidades financieras.
Para lograr ese impacto real, VASS ha desarrollado un modelo de trabajo propio que permite avanzar desde la estrategia hasta la ejecución de forma ágil y orientada a resultados. Su enfoque, estructurado bajo la metodología THINK–BUILD–SCALE, combina visión de negocio, solidez tecnológica y una clara vocación operativa. Primero, se analizan los retos específicos del cliente y se identifican aquellos casos de uso en los que la inteligencia artificial puede generar valor tangible. A partir de ahí, se diseñan e implementan soluciones ajustadas al contexto sectorial y regulatorio, sobre arquitecturas modernas, escalables y seguras. Por último, se acompaña el despliegue para garantizar que las soluciones no solo funcionan, sino que crecen y se sostienen en el tiempo.
Esta forma de trabajar permite acortar los ciclos de adopción tecnológica y centrar los esfuerzos en aquello que realmente transforma el negocio: eficiencia operativa, automatización inteligente, toma de decisiones basada en datos y mejora de la experiencia de cliente.
Por ejemplo, gracias a plataformas de recomendación inteligente, VASS ha contribuido a aumentar en un 25% la conversión en el sector del retail. Además, desde la compañía, se está ayudando a empleados de múltiples sectores a ser más productivos mediante IA generativa y agentes que mejoran sus procesos diarios.
En un ecosistema cada vez más regulado, donde la confianza y la transparencia se han convertido en condiciones imprescindibles para operar, VASS ha integrado los principios de ética, seguridad y sostenibilidad en el núcleo de su propuesta. La compañía no solo cumple con las normativas europeas como el AI Act o el GDPR, sino que incorpora estos marcos desde el diseño de cada proyecto, anticipándose a un contexto en el que la tecnología debe ser explicable, trazable y alineada con valores compartidos por clientes, ciudadanos y administraciones.
Esta visión se traduce en soluciones que no solo son eficaces, sino también auditables y sostenibles. Desde la adopción de algoritmos responsables hasta el despliegue de infraestructuras compatibles con los objetivos de sostenibilidad energética, VASS entiende que la innovación no puede ir desligada del impacto social y ambiental. A través de la Fundación VASS, impulsa además programas de formación, inclusión digital y reducción de brechas, contribuyendo a que la transformación digital no deje a nadie atrás.
En conclusión, tecnología sí, con propósito y sentido. Esa es la apuesta de VASS para el 39º Encuentro de la Economía Digital y las Telecomunicaciones de AMETIC y el mantra que define la operativa de la compañía.
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